Cómo evitar que tu gato haga desastres cuando está aburrido

Un gato aburrido puede convertirse en un pequeño huracán: arañar muebles, tirar objetos, maullar sin parar o correr como loco por la casa. No lo hace por maldad, sino por falta de estímulos.

Para evitarlo, empieza por ofrecerle juguetes que pueda usar solo: pelotas, cañas, ratones de tela o túneles. Cámbialos cada cierto tiempo para que no pierdan interés.

Los rascadores son esenciales. No solo protegen tus muebles, también ayudan a liberar energía y estrés. Colócalos en lugares donde tu gato suele pasar tiempo.

Dedica unos minutos al día a jugar con él. No necesitas mucho: 10 o 15 minutos de interacción pueden marcar una gran diferencia en su comportamiento.

Finalmente, crea espacios verticales. A los gatos les encanta observar desde arriba. Repisas, torres o muebles altos pueden convertirse en su lugar favorito.

Un gato entretenido es un gato equilibrado. Y un gato equilibrado… es un hogar en paz.